Recuperación y reciclaje de la chatarra de plomo

El plomo es un metal pesado de color plata con tono azulado que se empaña para adquirir el clásico color gris mate con el que lo conocemos.  Aunque es flexible, no es elástico y se funde con facilidad. Soporta bien los ataques de la mayoría de ácidos, y es popular por su capacidad de formar sales, óxidos y otros compuestos.

Entre sus aleaciones más comunes destacan la elaboración con acero, cinc, aluminio, cobre y estaño y tiene múltiples aplicaciones en campos muy diversos: para pilas y baterías, loza vidriada, grifos, tuberías, latas de conserva, periódicos impresos a color, balas de perdigones, compuestos de pinturas y hasta cosméticos.

El plomo es un metal que posee la capacidad además de reutilizarse un número indefinido de veces; cuando la chatarra de plomo se recicla es sometida a procesos de fusión que lo vuelven líquido para poder transformarla en nuevos artículos.

Debemos recordar que los recursos minerales del planeta son limitados y no renovables, así que la valorización de los residuos de plomo mediante su recuperación es la mejor forma de administrarlos. Hoy en día, afortunadamente es menos de la mitad del consumo mundial el que procede de la extracción natural por parte de la minería, pero es una cifra que se puede mejorar, especialmente si tenemos en cuenta que la chatarra de plomo se considera residuo peligroso, lo que obliga a su tratamiento por medio de gestores habilitados para este fin.

El uso del plomo ha descendido en los últimos años, actualmente el 75% de éste se destina a la fabricación de baterías, sobre todo a las de arranque (SLI).  Aun así, sus aplicaciones suelen tener una vida útil bastante larga, y al crecer la demanda, es difícil calcular la eficacia de su reciclado, puesto que no bastaría un balance de plomo consumido/plomo reciclado.

Como ocurre con metales como el cobre o el aluminio, el reciclaje del plomo nace además de por la inquietud medioambiental, por las cotizaciones del mismo en el mercado financiero de los metales, sin olvidar además, de que requiere hasta un 40% menos de energía recuperar la chatarra de plomo que producirlo a partir de la materia prima: el  mineral de origen.

 

Esperamos que el artículo os haya sido útil. ¿Conocíais la importancia del reciclado de plomo? Dejadnos aquí vuestros comentarios.

Una Respuesta

  1. irina dice:

    Ni siquiera sabía que era reciclable, pensaba que por ejemplo, en el caso de las baterías había que llevarlas a centros específicos por las toxicidad, nunca me había parado a pensar la cantidad de metales que son reutilizables. Buen blog! Saludos!

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